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Somalia como espejo

lunes, 08 de febrero del 2010 a las 15:59

Economía de palabras

Un país de importadores

Humberto Vacaflor Ganam

Las papas que se consumen en La Paz y El Alto son producidas en Perú, igual que las cebollas y los tomates.

Por otro lado, la gasolina que llena los tanques de los vehículos bolivianos es comprada de Chile, mientras que el GLP llega desde Argentina. Las “pasankallas” que se venden en Copacabana son, en realidad, hechas en el Perú.

Y ya sabemos de dónde viene la ropa que se vende en Bolivia, nueva o casi nueva. La explicación de un informe oficial sobre el tema de las papas o las cebollas peruanas es que en el departamento de La Paz el nivel de ingresos de la gente no permite competir con los costos de producción de Arequipa.

¿Qué actividad económica genera este tan alto nivel de ingresos de los campesinos paceños, a tal punto que no puedan producir ni papas ni cebollas? Hay actividades ilegales que están detrás de esta situación. El contrabando, la coca y la droga.

Si esta situación es buena para los agricultores de los países vecinos, lo es también para todos los importadores.

Dicen que nunca las empresas importadoras de automotores habían tenido tantas ventas como ahora. El parque automotor sigue creciendo a pesar de que está prohibida la importación de vehículos usados fabricados antes de los últimos cinco años.

Los balances que hace el ministro Luís Arce Catacora, y repiten algunos “expertos” en economía, está lleno de orgullo por el nivel de la demanda en Bolivia. La macroeconomía está bien, dicen esos expertos.

¿Pero, estamos yendo por buen camino? Una situación similar se daba en Somalia en los años ochentas. Todo se importaba y sólo se producía la droga llamada “khat”.

Las actividades ilegales se fueron imponiendo de al manera que pronto el Estado somalí dejó de existir. Expiró. Allí, donde había un país llamado Somalia, desde 1991 sólo existe un territorio sin leyes, de donde parten barcos piratas que dominan en el océano Índico. Los productores de “khat” se han organizado y ahora tienen sus propias leyes, que rigen sólo en el territorio comprendido por los cultivos de esta droga. Un territorio del tamaño del Chapare boliviano.

¿Estamos yendo bien? ¿Podemos estar orgullosos de lo que podría ocurrir con Bolivia si las actividades ilegales llegaran a imponerse y desalentar a las legales?

Síndrome venezolano

lunes, 08 de febrero del 2010 a las 15:55
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Síndrome venezolano

Incluso cuando los ingresos petroleros están muy disminuidos, las importaciones siguen creciendo y abarcan cada vez más a los alimentos, verduras incluidas.

El departamento de La Paz, con una población orgullosa de ser la conductora de las corrientes políticas nacionales, es el que encabeza la corriente importadora.

A pesar de representar 34% de la población nacional, el departamento de La Paz está en el puesto número siete en la lista de las exportaciones.

El síndrome: El hecho de que una economía dependa tanto de las importaciones, incluso de alimentos esenciales, es relacionado con países petroleros, como Venezuela. En ese país se ha anunciado oficialmente que en el año 2014, si unos proyectos del gobierno tuvieran éxito, las importaciones “solamente” cubrirían 70% de la canasta de alimentos.

Lo curioso es que no hay, del lado boliviano, por lo menos entre las actividades legales, una actividad económica dominante que se pueda comparar a la industria petrolera venezolana.

Un informe publicado por un matutino del gobierno boliviano dice que en los últimos meses el departamento de La Paz ha aumentado su dependencia respecto de las importaciones de alimentos peruanos, provenientes de Arequipa.

Escala de ingresos: El informe dice que los productores bolivianos no pueden competir con la escala de precios de los peruanos, con lo cual se explicaría la corriente.

Por lo tanto, el ingreso de los campesinos paceños es alto, tan alto que sus expectativas de ingresos hacen que no puedan dedicarse a la agricultura, a una agricultura competitiva.

Un estudio hecho el año pasado reveló que en la economía de los campesinos paceños, la agricultura representa solamente 40%, y que el resto tiene que ver con el contrabando, de importación y de exportación.

Un experto nacional comprobó hace poco, con mucha sorpresa, que las pipocas de maíz (pasankallas) que se venden en Copacabana no solamente son hechas de maíz peruano, sino que son elaboradas en el Perú e importadas de manera ilegal.

La población aymara tiene muy poca inclinación hacia actividades productivas y el departamento está dependiendo cada vez más de los ingresos generados por la coca de los Yungas, de Caranavi y de Alto Beni.

La actividad económica que genera la coca está elevando el nivel de ingresos y está desalentando a otras actividades, como es el caso de la producción de café.

Coca versus café: Un banco paceño comprobó que un productor de café en los Yungas gana menos cosechando y vendiendo su producto que trabajando como cosechador de una plantación de coca. La producción de café está en declinación, así como ocurrió con los cítricos.

Quienes sacan provecho de esta situación, del hecho de que la economía paceña padezca del síndrome venezolano, son los productores agrícolas peruanos.

El informe del diario oficialista La Razón dice que las importaciones comprenden millones de kilos de papa, cebolla y limones, sin contar los cítricos, las paltas, mangos y otras frutas que se venden en La Paz y El Alto.

Si la corriente importadora se acrecienta incluso cuando la economía boliviana sufre las consecuencias de la caída de los ingresos por la exportación de hidrocarburos, quiere decir que hay otras actividades económicas, más pujantes, que están convirtiendo a Bolivia en un país importador de alimentos.

Socialistas y en guerra

martes, 02 de febrero del 2010 a las 15:56

Economía de palabras

Mientras estábamos de fiesta

Humberto Vacaflor Ganam

La fiesta de Tiwanacu estuvo muy linda, aunque con menos público que hace cuatro años. Los festejos de la reasunción, o reentronización, colmaron las expectativas, incluso si apenas llegaron cuatro presidentes de los diez invitados. No saben lo que se perdieron.
No vino, por ejemplo, la presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Después se supo que había estado muy ocupada para convencer a la Toyota sobre la ventaja de comprar litio argentino para sus futuros automotores eléctricos.
Los argentinos consiguieron el mejor comprador para su litio, aunque no tienen los gigantescos yacimientos que tiene Bolivia.
Con sus pequeños salares, Argentina ha logrado en los últimos veinte años los mejores contratos para vender litio, firmados mientras los bolivianos o estábamos dudando o estábamos de fiesta. En el primer caso fue cuando el presidente Jaime Paz Zamora estaba dudando sobre si firmar o no el contrato con la Lithco, y en el segundo caso fue cuando el presidente Morales estaba entregado a los mimos de las musas de Qullasuyu.
Otro ausente de la fiesta de Tiwanacu fue el brasileño Lula da Silva.
Ese mismo día el gobierno peruano estaba firmando en Lima, con Lula y el presidente de Petrobrás, José Sergio Gabrielli, el contrato para que la petrolera brasileña invierta en la explotación del petróleo de las selvas peruanas.
Es decir que mientras los bolivianos festejamos la llegada del Apu Mallcu, países vecinos hacen lindos negocios para vender sus materias primas.
La prensa chilena criticó al gobierno de la señora Michele Bachelet, que estuvo en las fiestas bolivianas, por no haber previsto la firma del contrato para la venta del litio argentino a la Toyota.
La sospecha de los expertos chilenos es que la empresa japonesa hizo un cálculo muy fácil: ¿cuál país presenta las mejores ventajas para la explotación de los yacimientos de litio?
Los chilenos habrían sido descartados por la rigidez de sus condiciones, con plazos de hierro para la vigencia de los contratos.
Y es probable que los japoneses hayan descartado el litio boliviano porque no se imaginan cómo será la relación con un país socialista en guerra con el capitalismo.
Lo cierto es que mientras estábamos de fiesta, dos países vecinos hicieron lindos negocios.
¿Negocios? No gracias, somos socialistas.

Los mismos farsantes

domingo, 31 de enero del 2010 a las 01:17

Recuerdos del presente

Los nuevos fundadores

Humberto Vacaflor Ganam

León Felipe compuso uno de los mejores alegatos contra la inmortalidad y también contra la longevidad, en un poema titulado “Qué pena”. Lo menciono porque acabo de visitar a Líber Forti, mi amigo del alma, mi maestro, que tiene, entre sus orgullos, un libro dedicado por el poeta anarquista español. Líber está muy delicado de salud.

Dice León Felipe “¡Qué pena si esta vida tuviera –esta vida nuestra- mil años de existencia! ¿Quién la soportaría toda sin protesta?” (Viendo que se repiten) “los mismos hombres, las mismas guerras, los mismos tiranos, las mismas cadenas, los mismos farsantes…”

No he vivido mil años, pero he visto algunos personajes parecidos a los que enumera el poeta.

Era el año 1965 y el presidente René Barrientos, después de llevar a los periodistas que cubrían el Palacio Quemado a la región de Cohoni, decidió, sin pensarlo dos veces, junto a una acequia de Río Abajo, de La Paz, proceder a fundar la Segunda República de Bolivia.

Llegamos al lugar al trote. Había entre los presentes una especie de desafío histórico. El periodista Adolfo Ugarte Calvi había sido campeón de la maratón nacional en 1943 y Barrientos lo había sido el siguiente año. Sin haber sido campeones, aunque mucho más jóvenes, el resto de los periodistas de la delegación tuvimos que hacer mucho esfuerzo para seguir el ritmo de estos añejos deportistas.

Muy locuaz, como siempre, en idioma quechua y en castellano, el presidente dijo que con la “Alianza Militar-Campesina” y sus deseos de reformar la democracia boliviana, era preciso marcar un punto de partida para la nueva Bolivia. Que en Bolivia se hable de antes de Barrientos y después de Barrientos. El sueño de todos los que quieren fundar imperios. O reinos.

Había que señalar el calendario con un hito histórico, que recuerde, para siempre, el paso de Barrientos por el puesto de mando. No le parecía suficiente la Revolución Restauradora que había propuesto al traicionar a Víctor Paz Estensoro, y derrocarlo: quería refundar el país, crear la Segunda versión de Bolivia.

La incorporación de los campesinos a la política, después de que habían sido solamente usados por los gobiernos anteriores como pongos políticos, es decir el MNR, justificaba plenamente (todavía no se había filtrado el horrible verbo “ameritar”) la refundación.

La Segunda República debía ser definida, en sus detalles, por los abogados que colaboraban con el gobierno. Él tenía las ideas y los abogados debían ocuparse de ponerlas en negro sobre blanco. Luego vendrían los escribas. Le retórica debía hacerse cargo de la situación. De todos modos, nada cambió en el país.

Después, según me contaron mis amigos, cuando yo estaba viviendo en Roma, Barrientos tuvo una nueva idea, para re-refundar Bolivia, pero Dios le mandó un helicóptero para sacarlo de escena. Los caminos, y las herramientas, que usa Dios para solucionar los problemas de los pueblos son infinitos. Ahora, el gobierno del presidente Evo Morales ha fundado un nuevo país, esta vez basado en la “alianza cocalero-militar”. ¿Cuánto durará este experimento? ¿Qué dirá Dios?

Una traición insuficiente

martes, 26 de enero del 2010 a las 13:00


    RECUERDOS DEL PRESENTE
    Una traición incompleta

    Humberto Vacaflor Ganam
                           

    Mientras el presidente Evo Morales, ahora líder espiritual de los bolivianos y de todos los habitantes del planeta, pronunciaba su discurso en Tiwanaku aludiendo a la defensa de la Pachamama, su Gobierno preparaba duros golpes a quienes la defienden.

    Con la nueva Ley de Hidrocarburos, que ha sido sugerida por las empresas petroleras, los pueblos originarios dejarán de “poner obstáculos” al avance de las actividades del sector, y deberán aceptar lo que disponga el Gobierno del Estado Plurinacional, como dijo el reproche del Presidente de YPFB.

    Tan clara es la contradicción entre lo que dice el presidente Morales y lo que hace su Gobierno respecto de la defensa de la Pachamama, que algunos medios de comunicación muy identificados por el MAS y sus campañas, como la agencia Erbol, la resaltaron en indignados informes.

    Cuando preparaba las notas para esta columna, estuve tentado de pedir prestado un titular más expresivo: “El Gobierno de la impostura”, usado por la publicación Pukara, que refleja las inquietudes de los pueblos originarios que no aprueban al actual Gobierno.

    Denuncia esta publicación, en su nota editorial, que el propósito de la tendencia indigenista del Gobierno es, en realidad, aislar a la población indígena en “reservas” especiales. Asegura que, en cambio, el voto de los ciudadanos originarios muestra que más les interesa definir cuestiones nacionales antes que restringirse a los temas de sus individualidades étnicas. Para confirmar esta afirmación, la publicación dice que los votos válidos para definir las circunscripciones indígenas apenas llegaron a 35% de los habilitados originarios.

    Lo cierto es que las banderas de la Pachamama suben de altura en las ceremonias del presidente Morales, pero sus acciones bajan en las preferencias del Gobierno. La Madre Tierra tendrá que conformarse con los discursos, porque en los hechos seguirá sufriendo los embates, esta vez de una nueva forma de pragmatismo ecológico.

    Pero los estrategas del Gobierno están cometiendo un error. La traición a la Pachamama es muy dolorosa, le resta aliados al Gobierno, incluso algunos muy fanáticos, pero han surgido indicios de que el sacrificio pueda ser en vano.

    Se supone que la puñalada a la Pachamama tiene el propósito de atraer inversiones de las empresas privadas del mundo capitalista. Para ser coherente, este sacrificio debería pedir al presidente Morales que renuncie a su papel de subcomandante de las fuerzas que se proponen derrotar al capitalismo.

    Porque como van las cosas, la traición no servirá de nada, pues las empresas capitalistas no vendrán a Bolivia a invertir en la explotación de los recursos naturales que guarda la Madre Tierra en su regazo. Las empresas capitalistas son muy consentidas, muy exigentes y caprichosas: si las quieres, debes no solamente vender a tu madre, como en este caso; tienes también que hacer homenajes al capitalismo.

    Quizá no tengas que hacer ceremonias colorinches, pero tendrás que ser muy expresivo, no solamente con leyes, como las que se preparan, sino también con los discursos.

    El “clima” atractivo para las inversiones podría no ser bueno para la Pachamama, pero tiene que ser bueno para la repatriación de las utilidades, que es lo que importa.

    La Pachamama tiene algunos hijos indignos.

Los elige y los castiga, qué bueno

lunes, 25 de enero del 2010 a las 12:42

Economía de palabras

Un método defectuoso

Humberto Vacaflor Ganam

El método de designar malos funcionarios y luego castigarlos por corruptos o ineptos está resultando inapropiado para la defensa de los intereses del país.
El aparato de propaganda del gobierno ha logrado que todos los bolivianos aplaudamos, agradecidos, porque Santos Ramírez haya sido enviado a la cárcel por corrupto. El tema inspira los discursos del propio presidente y provoca los elogios de sus seguidores.
Con este mismo método ahora se anuncia que el gobierno iniciará un juicio a Cecilia Rocabado, ex ministra de Defensa de los Intereses del Estado, por haber descuidado la demanda planteada por la italiana ETI a raíz de la nacionalización de ENTEL.
La suerte de Guillermo Dalence, ex gerente de la Empresa Siderúrgica Mutún, ha sido igualmente definida por este método: fue designado, cometió hechos de corrupción y ahora está castigado.
El texto real de los discursos en este caso es: “Miren lo buen presidente que soy, que a los corruptos e ineptos que yo elijo para los cargos del Estado, luego yo mismo los mando a la cárcel”.
Aplausos.
En el caso de ETI, el problema se veía venir. Pero el ahora presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, aseguraba y reaseguraba que todo estaba bajo control y que el Estado boliviano no pagaría ni un centavo.
Tanto empeño puso en el afán de garantizar que todo había sido hecho de manera eficiente en sus anteriores funciones, que el presidente lo promovió a cabeza de los diputados.
Este método, de veras, no es bueno. Alguien tendría que explicar al presidente que la solución no es castigar a los corruptos que él mismo elige, sino encontrar la forma para que los corruptos no sean los elegidos.
Porque, realmente, ¿qué gana el país con que Ramírez esté en la cárcel, o con los juicios a Dalence y Rocabado? Por esos tres casos el Estado está perdiendo cerca de 2.000 millones de dólares.
Todo esto sin contar el escándalo pendiente, el de Huanuni, que probablemente lleve a otros ex funcionarios a la cárcel.
Para elegir el nuevo método, el que sustituya al actual, habría que analizar todos los casos que se han presentado. Ninguno de los funcionarios elegidos primero por el presidente y luego sentenciados reunía las condiciones para los cargos a los que accedieron.
El método tendría que cambiar, antes de que alguien comience a sospechar que el pecado no es de los corruptos, sino de quien les da de comer.


Puñalada a la Pachamama

jueves, 21 de enero del 2010 a las 00:29

Economía de palabras

Licencias para callar

Humberto Vacaflor Ganam

Aunque cuenta con un excelente equipo de comunicación y con crecientes simpatías mediáticas, el gobierno del presidente Evo Morales no ha podido explicar cuál es su diferencia con los pueblos originarios respecto de las “licencias ambientales”.

El gobierno ha preferido, en esta materia, definir el derecho de los pueblos originarios a vetar proyectos de explotación de recursos naturales como “obstáculos” que frenan el desarrollo.

Esa definición se ha prestado para que las organizaciones de los pueblos originarios denuncien que el gobierno está traicionando a sus ex aliados en la defensa del medio ambiente y de la Pachamama.

En el fondo, lo que está ocurriendo es que el gobierno ha comenzado a entender que el Estado nacional necesita tener más autoridad que cualquiera de las 34 naciones reconocidas en la CPE en la definición de temas tan importantes como la explotación petrolera, por ejemplo.

Con los hechos, el gobierno está diciendo que los lecos y los mosetenes del norte de La Paz no tienen derecho a oponerse a que ingresen las empresas petroleras.

Y que los pacajes de La Paz no pueden oponerse al proyecto minero de Corocoro. Hay que reconocer que se trata de un tema difícil.

Para hablar claro sobre este caso, el gobierno tendría que admitir que ha ofrecido demasiadas potestades a los pueblos originarios. ¿Cómo se conjuga esto con el estilo demagógico y en medio de una campaña electoral?

Los genios del aparato de comunicación del gobierno todavía no han resuelto el problema. Han enmudecido. Y han dado paso a que los funcionarios del gobierno digan incoherencias sobre el tema.

¿Cómo explicar a los simpatizantes del gobierno boliviano de dentro y fuera del país que, de veras, la Pachamama puede y debe esperar? Tarea difícil para el equipo de comunicación más eficiente que haya tenido hasta ahora un gobierno boliviano.

Este equipo ha sido capaz de ocultar el déficit fiscal del año pasado, ha hecho que nadie hable de la deuda pública (la más alta de la historia del país), ha convertido a las mediciones de la inflación en un instrumento de propaganda, ha sido capaz de vender como éxito de la política petrolera el hecho de que estemos importando gasolina y GLP…

Sin embargo, este desafío es muy grande. Pero los genios de la comunicación lo están pensando.

Pachamama amordazada

lunes, 18 de enero del 2010 a las 22:57
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Economía de palabras Licencias para callar Humberto Vacaflor Ganam Aunque cuenta con un excelente equipo de comunicación y con crecientes simpatías mediáticas, el gobierno del presidente Evo Morales no ha podido explicar cuál es su diferencia con los pueblos originarios respecto de las “licencias ambientales”. El gobierno ha preferido, en esta materia, definir el derecho de los pueblos originarios a vetar proyectos de explotación de recursos naturales como “obstáculos” que frenan el desarrollo. Esa definición se ha prestado para que las organizaciones de los pueblos originarios denuncien que el gobierno está traicionando a sus ex aliados en la defensa del medio ambiente y de la Pachamama. En el fondo, lo que está ocurriendo es que el gobierno ha comenzado a entender que el Estado nacional necesita tener más autoridad que cualquiera de las 34 naciones reconocidas en la CPE en la definición de temas tan importantes como la explotación petrolera, por ejemplo. Con los hechos, el gobierno está diciendo que los lecos y los mosetenes del norte de La Paz no tienen derecho a oponerse a que ingresen las empresas petroleras. Y que los pacajes de La Paz no pueden oponerse al proyecto minero de Corocoro. Hay que reconocer que se trata de un tema difícil. Para hablar claro sobre este caso, el gobierno tendría que admitir que ha ofrecido demasiadas potestades a los pueblos originarios. ¿Cómo se conjuga esto con el estilo demagógico y en medio de una campaña electoral? Los genios del aparato de comunicación del gobierno todavía no han resuelto el problema. Han enmudecido. Y han dado paso a que los funcionarios del gobierno digan incoherencias sobre el tema. ¿Cómo explicar a los simpatizantes del gobierno boliviano de dentro y fuera del país que, de veras, la Pachamama puede y debe esperar? Tarea difícil para el equipo de comunicación más eficiente que haya tenido hasta ahora un gobierno boliviano. Este equipo ha sido capaz de ocultar el déficit fiscal del año pasado, ha hecho que nadie hable de la deuda pública (la más alta de la historia del país), ha convertido a las mediciones de la inflación en un instrumento de propaganda, ha sido capaz de vender como éxito de la política petrolera el hecho de que estemos importando gasolina y GLP… Sin embargo, este desafío es muy grande. Pero los genios de la comunicación lo están pensando.

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Comentarios

Socialistas y en guerra (Gonzalo)
Felicidades! Me gustò leerlo. Un inglés de Cambridge no lo habria hecho mejor....(03 feb)
Los efectos de la coca (luis)
esto es una mamada...(02 feb)
Pachamama amordazada (carlos pino)
SABRAS LO QUE QUIERE DECIR PACHAMAMA O ESTARAS CONFUNDIENDO CON MAMAMELAPACHA?...(31 ene)
La coca compite con el petróleo (Jaime Sanzetenea)
Estimado Sr. Vacaflor .Hace un par de años Ud. escribió un articulo acerca de OLGOONIK de Alaska ......(24 ene)
Puñalada a la Pachamama (naty)
Qué terrible es la ignorancia!!!! Y Bolivia es un país de ignorantes, creo que tenemos lo que ......(22 ene)

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