sábado, 17 de noviembre del 2007 a las 14:46
Recuerdos del presente
Métodos coincidentes
Humberto Vacaflor
Señalar las contradicciones del gobierno actual se ha hecho, ya lo dije, un ejercicio extenuante e inútil.
Entonces surge la sospecha de que los hechos en apariencia incoherentes e inconexos tengan algún sentido. Mi sospecha es que todo esto está dirigido a destruir el Estado boliviano.
A ver. Después de comprobar que la nación boliviana existe y que ha generado anticuerpos y antivirus capaces de maniatar a la Asamblea Constituyente y demorar todas las reformas pensadas por los asesores del presidente, no es absurdo pensar que el gobierno, es decir sus asesores, hayan decidido que hay que cortar por lo sano.
Si las instituciones de Bolivia impiden avanzar, si se han convertido en un obstáculo, hay que destruirlo todo para comenzar de cero. Lo que existe, es decir la nación boliviana, es una rémora que se debe extirpar.
¿Cómo se destruye un Estado? ¿Cómo se destruye una nación? Los incas tenían su método, que era muy eficiente.
Quizá estemos ante el método de destrucción de la nación boliviana comenzando por la destrucción de todo lo que es el Estado. Y para ello se van creando territorios donde no rigen las leyes del Estado.
Lo de Escoma, Achacachi y toda la región aymara que vive de pasarle a los peruanos las subvenciones bolivianas, es el último desagarre de la soberanía boliviana. La Aduana admitió la semana pasada que hay siete zonas rojas en las fronteras (La Paz, Oruro y Tarija) donde no puede controlar el contrabando ni el tráfico de drogas. En el Chapare no manda el Estado boliviano, sino la Federación de Cocaleros que, aunque tiene el mismo presidente que Bolivia, no admite la presencia de la policía boliviana. Los originarios de Chacarilla expulsaron a los cooperativistas mineros con el argumento de que tienen que pagar regalías al ayllu y no al Estado. Y hay muchos casos más.
Aquí surgen coincidencias peligrosas. Coincidencias con uno de los poderes económicos más grandes del mundo. La táctica de crear territorios adonde no llegan las leyes es un invento del narcotráfico. En Colombia tiene extensos territorios patrullados por unos mercenarios que se hacen decir guerrilleros. En Perú hay en este momento siete provincias en emergencia porque las quieren controlar los terroristas de Sendero Luminoso, convertidos ahora en mercenarios del narcotráfico. Hay dos estados en México donde el narcotráfico está ya en la lucha territorial con el ejército de ese país. Y en Río de Janeiro el narcotráfico está usando bazzokas contra el ejército brasileño.
Si existe este plan de destruir al Estado boliviano, la mafia está feliz. Lo que llamamos mafia son las organizaciones que surgen en todas partes para llenar los vacíos que deja el Estado. Cuando se destruyó la URSS, y mientras el Estado ruso se organizaba, las mafias gobernaron Rusia. Las mafias del narcotráfico no tendrían en Bolivia solamente 435 pistas de aterrizaje clandestinas, como ahora, sino muchas más. Mientras el territorio que ahora es Bolivia se organice en un nuevo Estado, reinaría la mafia.
Sería una coincidencia de métodos con los que quieren destruir Bolivia para refundarla.
Pero todo esto parece demasiado elaborado. Y un amigo me dijo que no, que el gobierno no tiene ningún plan, ninguna estrategia. Que todo está dejado al caos.
domingo, 21 de octubre del 2007 a las 14:56
Recuerdos del presente
El método Túpaj Katari
Humberto Vacaflor
Quizá sea oportuno aclarar que no fue la república de Bolivia la que
descuartizó a Tupaj Katari en 1781. Por lo tanto, sus vengadores no
tendrían que ensañarse con Bolivia, ni proponerse por ello
descuartizarla.
La aclaración tendría que llegar a tiempo a los miembros del Consejo
Político que dirige el vicepresidente, que se ha propuesto dividir
Bolivia en 38 pedacitos. La idea surgió la semana pasada, cuando en
esa sala de terapia intensiva en la que fue internada la Asamblea
Constituyente se propuso dar a todos los pueblos indígenas del país
no solamente tierra y territorio, sino también autonomía y gobiernos
propios.
El descuartizamiento de Bolivia es propuesto por intereses políticos,
por supuesto, como diré luego. Pero ahora podría autorizar a que se
lo interprete como un deseo del vicepresidente de resolver el
incómodo tema de la capitalidad. La solución sería: ¿de qué sirve
discutir cuál será la sede del gobierno, si no hay país? ¿Muerto el
perro, muerta la rabia? ¿No podrían pensar en otra solución para
encarar el tema de la capitalidad?
Crear 38 regiones en el país, con gobiernos propios, con manejo
autónomo de sus recursos naturales, con dominio total de sus
territorios, aniquila la existencia de Bolivia.
Pero la verdad no es tan sencilla. Quizá hayamos llegado al momento
de las definiciones. El gobierno, en el que militan los vengadores de
Túpaj Katari, tiene el propósito de crear un parlamento unicameral
donde estén representadas las 38 nacionalidades, que harían una
cómoda mayoría. La idea no es original, pues se la practica en
Venezuela.
Consiste en mantener el control de dirigencias indígenas que hablan
por sus bases y facilitan el trabajo. Es la magia, y la farsa, de la
democracia participativa. Si alguien cree que la democracia
participativa es mejor que la representativa, que vea cómo funcionan
las cooperativas. Ni son democráticas ni son participativas.
La propuesta de dividir al país en 38 nacionalidades, con autonomía y
gobiernos propios, hará posible eliminar, en la práctica, la actual
división política del territorio, los departamentos quedarán borrados
por las autonomías indígenas, se creará el parlamento unicameral, con
lo cual será eliminado el incómodo senado y, de paso, las autonomías
departamentales habrán quedado también descuartizadas. Tres en uno.
Ante este panorama se está dando un hecho que para el gobierno no
tendría que ser novedad. La nación boliviana está llevando la lucha
hasta las calles, como se vio en Santa Cruz el viernes pasado.
Si se observa bien, las reformas que el gobierno del MAS se propone
aplicar están chocando con un obstáculo que no había sido tomado en
cuenta. Existe la nación boliviana. No son los oligarcas de Santa
Cruz ni la “media luna” los que perjudican el proyecto, es la nación
boliviana que se siente excluida del proyecto. Tanto hablar de la
hegemonía o de la supremacía aymara, de venganzas históricas, ha
llevado al gobierno a chocar con una realidad de cuya existencia no
tenía conocimiento.
Lo único que falta para que la causa boliviana se imponga es que se
retiren para siempre, se callen, desaparezcan, los dinosaurios
sobrevivientes de la era política anterior.
miércoles, 17 de octubre del 2007 a las 13:32
Los abogados están usando una ley de 1789, creada para que los
piratas compensen a la sociedad por sus fechorías, será usada contra
Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín.
En este artículo se nota la movilización de grupos y organizaciones de derechos humanos que sienten simpatía por Bolivia.
El abogado de los Sánchez es uno de los más caros, diced el artículo.
<> A ver, léanlo
Pirate Law to Defend Human Rights
Tuesday, Oct. 16, 2007 By SIOBHAN MORRISSEY/MIAMI
Following a bloody revolt four years ago in which scores of civilians
were killed and hundreds more injured, the Bolivian President resigned
and, with his defense minister, fled to the United States. They lived
in relative obscurity: the President in the tony Washington suburb of
Chevy Chase; the defense minister first in Key Biscayne, a Miami
suburb, and then to nearby Pinecrest.
But that comfortable obscurity is now at an end. Last week federal
lawsuits against both men were unsealed, revealing charges of crimes
against humanity — based on a 1789 law originally used against pirates.
The lawsuits — one in Maryland, the other in Florida — were filed last
month on behalf of the family members of 10 victims of the carnage in
Bolivia four years ago. They seek civil damages against former
president Gonzalo Sanchez de Lozada, 77, and former defense minister
Carlos Sanchez Berzain, 48. The surviving family members maintain the
two men permitted Bolivian security forces to use deadly force against
unarmed men women and children, leaving 67 dead and more than 400
injured. The defense maintains the facts are being skewed for political
purposes and that both men were merely doing their jobs under difficult
circumstances.
Gregory B. Craig, perhaps best known for helping Elian Gonzalez reunite
with his father in 2000, told TIME he represents the former President
and may take on the former defense minister as well. The plaintiffs
have a phalanx of heavy-hitting attorneys, including the Human Rights
Program at Harvard Law School and the Center for Constitutional Rights.
"This is a pretty important case," says James Cavallaro, executive
director of the Harvard Law School program. "There are not many other
cases in which former Presidents are hailed before the court." In 1986,
the exiled dictator of the Philippines Ferdinand Marcos was sued in
federal court in Hawaii under the same law; his estate was eventually
ordered to pay $2 billion to the 10,000 who filed the class action suit.
While the claims against Marcos spanned decades, those against the two
Bolivians center on September and October 2003, after the President
sparked a riot with his announcement of plans to build a $5 billion
pipeline to a Chilean port for the export of natural gas to the United
States and Mexico. Old territorial animosities against Chile combined
with an underlying anger among Bolivia's indigenous peoples that they
were being left out of lucrative oil and gas schemes. In the resulting
protests — led in part by current Bolivian President Evo Morales, who
was then a labor leader — children, pregnant women and old men were
killed. The lawsuit cites specific incidents, including one involving
an alleged government sniper, in the case against Sanchez de Lozada and
Sanchez Berzain.
The lawsuits against both Bolivians (and against Marcos) use a
centuries-old law, the Alien Tort Claims Act, adopted in 1789 to make
pirates pay compensation for their pillaging. Nearly 200 years later,
in 1979, human rights advocates began using the act to protect those
killed or tortured anywhere in the world. For many victims it is the
only justice they will attain because their home countries either won't
or can't bring criminal charges against the perpetrators. "The torturer
has become, like the pirate and slave trader before him, the enemy of
all mankind," Harvard's Cavallaro says. The suit seeks unspecified
damages for the survivors of the victims. But Cavallaro says that if it
simply gives the families a chance to confront the two men in court, it
will have served a good purpose.
"The State Department has said it's without merit and politically
motivated," says defense attorney Craig, adding that the former
President acted properly when he issued a decree declaring a national
emergency and ordered the troops to escort tanker trucks for fuel
distribution. "There's nothing improper about that," Craig says. "And
there's no allegation that the President himself ordered anyone to kill
anyone. So, it does seem to be quite clearly, even by the terms of the
complaint itself, something that falls within the four corners of his
duties as President."
Sanchez Berain released a statement welcoming the civil trial as a
chance for him to clear his name. He repeated Craig's arguments and
said that it was the machinations of Evo Morales that brought about the
tragedies, indeed, that it was his rights and Sanchez de Lozada's that
were being trampled. "The loss of human lives and the injuries were
sought to benefit the conspirators who ended up getting the power and
who now are in power."
lunes, 15 de octubre del 2007 a las 13:34
Recuerdos del presente
La supremacía aymara
Humberto Vacaflor
Algunos paceños están molestos con el apoyo casi unánime que tiene en
el país la causa sucrense en el debate sobre la capitalidad. Y eso les
lleva a reprochar al resto de los bolivianos, que vendrían a ser unos
malagradecidos con La Paz, una ciudad que se habría sacrificado en
aras de la unidad nacional.
Nunca antes los sucrenses habían sido tan bien vistos por el resto del
país, tan simpáticos, dice una lectura algo risueña. Y nunca La Paz
había recibido semejantes muestras de rechazo.
Una probable explicación es que si bien el centralismo paceño, como
todo centralismo, es antipático por ser centralismo, mezclado con
pretensiones hegemónicas aymaras llega a ser insoportable. Y es capaz
de producir las unanimidades mencionadas.
No es que los bolivianos estén en contra de La Paz, ni odien a los
paceños; lo que ocurre es que no les gusta esta corriente de hegemonía
aymara, que incluso se presenta como un propósito de imponer la
supremacía racial aymara en todo el resto del país.
Por lo tanto, si la corriente mayoritaria apoyaría ahora un traslado
de la sede del gobierno, no estaría inspirada en el propósito de
molestar a los paceños, sino en el deseo de expresar una actitud de
rechazo a las pretensiones hegemónicas. El tema de la capitalidad se
ha convertido en una especie de referéndum nacional sobre si se acepta
o no la hegemonía aymara.
Cuando hubo el último cambio de gabinete, el canciller David
Choquehuanca dijo en su discurso que ahora, "señor presidente, todos
los bolivianos estamos esperando el retorno de Pachakuti". En la plaza
de Tarija pregunté a un amigo si sabía cuándo regresaría Pachakuti. Me
dijo que no sabía, porque quizá se fue a España.
Parece que la mitología aymara, y andina en general, no alcanza a todo
el país. Al fin y al cabo, dos tercios del territorio boliviano no es
ni aymara ni andino.
En los 182 años de existencia del país ninguna minoría étnica había
pretendido imponer una hegemonía. Y se nota que ya es tarde para que
lo hagan. Ya existe la nación boliviana.
La pretensión hegemónica aymara, que postula el gobierno incluso en
contra de muchos aymaras, esos maestros del comercio que predominan en
el país, ha provocado que surjan algunas críticas que nunca se habían
expresado hasta ahora. Algunas de ellas aluden a las deficiencias de
las culturas andinas.
Por todo ello, y para no seguir hurgando este tema tan difícil, a los
bolivianos talvez les convenga ahora seguir avanzando en la
consolidación de la nación boliviana. Pero sin hegemonías y menos
supremacías raciales.
La fórmula podría ser la que ha producido la república, los mestizos
que ahora representan 64 por ciento de la población.
El tema es difícil pero es de lo que se llama una "candente
actualidad". Si se van a crear 36 naciones, o reconocerlas y
fortalecerlas, sería a costa de debilitar la nación boliviana.
Una de las muestras de las contradicciones que podrían surgir se dio
en estos días. Una etnia, que reclama tierra y territorio, dice que
tiene derecho a talar y quemar la reserva del Choré, en Santa Cruz. La
nación boliviana había declarado a ese territorio "reserva nacional".
Las leyes para el tratamiento de los bosques que tiene la nación
boliviana le han dado el honor de recibir un premio internacional.
lunes, 08 de octubre del 2007 a las 03:42
Economía de palabras Recursos de los departamentos Humberto Vacaflor El gobierno ha decidido quitar a las prefecturas del país el dinero que necesita para cubrir el costo del Bonosol.El gesto es contradictorio con las afirmaciones del gobierno de que ahora sobra dinero, que no hay déficit sino superávit fiscal, que todo está de maravilla.¿O se está manejando mal todo ese dinero? ¿O sólo se trata de molestar a los prefectos, ahora que figuran en las encuestas como los verdaderos gobernantes del país?En las estadísticas hay algunas cifras curiosas.La Paz, que aportaba con 28 por ciento al PIB nacional en 1988, cayó a 24 por ciento en 2005. En ese mismo lapso, Santa Cruz pasó de 25 a 29 por ciento.Las cifras del PIB per cápita son más reveladoras. En 1988 La Paz tenía 664 dólares y pasó a 705 dólares en 2005. Santa Cruz pasó en ese lapso de 954 dólares a 1.149.La estrella, en eso del PIB per cápita es Tarija. De 775 dólares en 1988 pasó a 2.332 en 2005.Cualquiera diría que la economía tarijeña está lanzada a una loca carrera de progreso. Pero en realidad son solo cosas de las estadísticas. Quizá influya en esto el estilo muy reservado, casi secreto, que tiene de hacer las cosas la prefectura de Tarija. Es la prefectura que más dinero tiene en el país pero la que menos obras hace. O por lo menos la que informa menos acerca de lo que hace. El estilo de la modestia seguramente es bueno para la madre Teresa, pero ciertamente no parece corresponder a un político.Pero las estadísticas sobre las exportaciones son las que más piden la palabra ahora que se debate aquello de la capitalidad.La Paz, el departamento tercero en tamaño en el país, primero en población y fabuloso en recursos naturales, es el sexto en las exportaciones.¿Qué pasó con los paceños? Los paceños tendrían que descubrir que la tierra no sólo sirve para hacer adobes. Quizá les afecte la excesiva burocratización de sus costumbres y sus aptitudes.Quizá si cediera la sede, La Paz descubriría todas sus potencialidades económicas, que son, repito, fabulosas. Quizá fuera el primer departamento en exportaciones, como tendría que ser, por su cercanía al Pacífico.Pero este es un tema político y no encaja en esta columna. Sólo lo hemos mencionado porque muestra a La Paz como el sexto en esta competencia. Chuquisaca es el séptimo.
jueves, 20 de septiembre del 2007 a las 15:32
Mensaje de Cuba
Nos quedamos cortos con nuestra
primera versión sobre lo que fueron las recomendaciones del gobierno cubano
a los dirigentes del MAS, en julio pasado (Siglo 21 N. 980).
Ahora tenemos la versión de primera
mano, de alguien que estuvo en la reunión. Los
delegados del MAS fueron Santos Ramírez y José Pimentel. A los delegados de
UN los dejó el avión.
Las recomendaciones, por orden de
importancia:
· Nada es irreversible. No crean que
el 54% del MAS va a durar para siempre. Piensen que hasta la revolución
bolchevique se ha revertido.
· Ninguna constitución surge de la
imposición. Tienen que concertar con la otra parte.
· La actual constitución boliviana es
la más avanzada de Sudamérica. No es necesario
cambiarla.
· A las masas no se las obedece, se las
conduce.
· No destruyan el aparato productivo de
Bolivia. Es muy difícil construirlo desde cero.
Estas y otras recomendaciones fueron
escuchadas en silencio. Si se las lee bien, dicen
mucho de Bolivia y más aún de Cuba. El proceso de cambio de la revolución
cubana está avanzado. Hace dos semanas Raúl Castro estuvo en Italia. Se lo
vio jugando al golf en un club exclusivo. Un representante del partido
republicano propuso en el congreso de EEUU una ley por la que las empresas
petroleras de ese país puedan participar en las licitaciones para explorar
en busca de petróleo en la plataforma submarina cubana. Y hace tres meses
empresarios norteamericanos firmaron un acuerdo para exportar a Cuba
diferentes alimentos por un valor de US$ 118MM.
Los observadores bolivianos dicen a
propósito de todo esto que en este momento Cuba compra alimentos de EEUU,
Venezuela le vende petróleo a EEUU pero Bolivia no quiere tener tratos con
EEUU.
La semana pasada quedó muy claro que el
presidente Morales no quiere acuerdos con la potencia.
Boicoteó el viaje de García Linera a Washington al
programar una reunión con el embajador de Irán ese mismo día.
domingo, 16 de septiembre del 2007 a las 02:47
Economía de palabras
Y el gas fue una ilusión
Humberto Vacaflor
Ahora se entiende porqué el gobierno estaba tan nervioso, invitando a
las empresas petroleras a irse del país si es que no invertían de
inmediato lo que hace falta para cubrir la demanda interna de gas.
La inundación del pozo X4 del campo Margarita es una cosa muy seria,
que habría reducido las reservas a la mitad, de 7 TCF a 3,5 TCF, según
el criterio de expertos en la materia.
Debido a este accidente, que ocurrió a principios de agosto, Bolivia ha
tenido que aducir fuerza mayor con la Argentina, país al que ahora se
envía sólo la mitad de lo que estaba comprometido.
Y se ha cortado el gas a Cuiaba. Lo que se debe respetar a como dé
lugar es el contrato de venta a Sao Paulo, que ahora exige 30 millones
de m3 diarios.
Las empresas, presionadas de manera tan nerviosa, anunciaron que
invertirán más de 2.000 millones de dólares, pero ellas saben, y el
gobierno quizá también lo sepa, que todo lo que se haga ahora no
logrará superar los problemas de inmediato, sino dentro de dos años,
por lo menos.
Eso sí, el gobierno insiste ahora en que la atención de la demanda
interna es una prioridad. Lo malo es que lo ha decidido un poco tarde,
cuando las papas queman, cuando no hay gas suficiente.
Por ello es que el ministro Carlos Villegas ha tenido que autorizar la
construcción de las ampliaciones de los ductos al Altiplano y a Tarija
con dimensiones insuficientes para atender la demanda real.
Con todo esto se llega, lamentablemente, a la comprobación de que el
gas natural se está agotando mucho antes de lo previsto. Si el campo
estrella, el mega campo Margarita, se ha reducido a la mitad, es que
estamos ante una pésima noticia no solamente para los bolivianos, sino
también para argentinos, brasileños y chilenos.
Bolivia ha dejado de ser la potencia gasífera del cono sur de
Sudamérica. Primero se había convertido en una potencia poco confiable,
por la inseguridad de sus ductos, pero ahora se convierte en una
potencia dudosa, porque sus reservas están cayendo sin haber sido
extraídas.
La noticia es un balde de agua para los bolivianos. Quizá no fue
acertado ponerse a contar el dinero del gas antes de tenerlo. Y sobre
todo ponerse a pelear por ese dinero.
domingo, 16 de septiembre del 2007 a las 02:41
Recuerdos del presente
Mientras estábamos de fiesta…
Humberto Vacaflor
YPFB alegó razones de “fuerza mayor” ante Argentina por la disminución
del volumen de exportación de gas natural de 4,6 a 2,3 millones de
metros cúbicos diarios (MM m3/d) a principios de agosto y el gobierno
lo admitió el 3 de septiembre. El 21 de agosto, el presidente de la
empresa estatal había dicho que Bolivia decidió pedir a Brasil una
revisión del contrato GSA de compra-venta de gas, que prevé
exportaciones de 30 MM m3/d hasta 2019.
El panorama del gas natural se ha oscurecido de pronto en Bolivia. En
pocos meses, el país pasó de ser la potencia gasífera del cono sur a
ser un proveedor inseguro y dudoso. Brasil dejó de hablar de duplicar
el volumen de sus compras, Argentina está demorando de manera poco
disimulada la licitación para el nuevo gasoducto que debería permitir
el transporte de 27,7 MM m3/d y Chile prefirió no entrar en el negocio
de gas por mar.
La razón de todo esto es que las inversiones petroleras están frenadas
desde el año 2003, cuando comenzó la convulsión política que provocó un
desfile acelerado de presidentes, hasta que llegó Evo Morales a fines
de 2005. Entonces la incertidumbre cedió por unos días, porque las
empresas calculaban que el nuevo gobierno iba a fijar muy pronto las
nuevas reglas de juego, con o sin nacionalización, nacionalización de
veras o de burlas, o no. El problema es que el proceso de cambio de
contratos, que es a lo que se redujo la nacionalización, demoró un año
entero. Por lo tanto, la incertidumbre se mantuvo. Firmados que fueron
los contratos, y protocolizados y convertidos en leyes, podía pensarse
que la incertidumbre hubiera terminado. Pero no fue así. A los dos
meses, el gobierno les dice a las empresas petroleras que si no
invierten de inmediato, rescindirá los contratos. No habían terminado
de entrar en vigencia y ya estaban en duda.
Agosto fue el mes de los nervios del gobierno. No solamente se produjo
el accidente en el pozo X4 del campo Margarita, que podría reducir a la
mitad sus reservas (que eran de 7 TCF), sino que en el TGN aquello del
82 por ciento de impuestos se reveló como una farsa, pero una farsa en
números: los ingresos por la renta petrolera mostraron una caída
dramática debido a que terminó la vigencia del 32 por ciento adicional
que debía durar solo mientras se negocien los contratos (y para la
propaganda). Es decir que en agosto se vino a comprobar que para
nacionalizar y comer pescado hay que tener mucho cuidado.
En realidad, la característica principal del estadista es que,
cualquier cosa que haga, lo hace tomando previsiones. Es lindo
nacionalizar, disfrazarse para el acontecimiento, llevar banda de
música y hacer mucha, pero mucha propaganda. Lo difícil es hacer que
el país cumpla con sus compromisos de exportación y que, sobre
todo, cumpla con el mercado interno.
Mientras los bolivianos estábamos de fiesta, Brasil ha descubierto un
nuevo campo petrolero en Santos, Perú ha firmado el contrato para
exportar GNL a México, Colombia se revela como otro exportador de GNL,
Venezuela ha firmado un contrato con la Chevron para exportar GNL a
Estados Unidos y Cuba abre su plataforma submarina para exploraciones
petroleras, incluso de empresas de Estados Unidos.